Fernández, decana de Tecnología, anunció los ejes de su gestión Proponen fortalecer la investigación científica y el desarrollo tecnológico
La decana de la Facultad de Tecnología y Ciencias Aplicadas de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), Mgter. Natalia Fernández, aseguró que en su gestión garantizará la continuidad de “la aplicación de la normativa de carrera docente y concursos para mantener la calidad académica”.
También, contempla “generar actividades de perfeccionamiento docente y nodocente, fortalecer la investigación científica y el desarrollo tecnológico, incrementar la vinculación con el medio y el compromiso territorial y trabajar en la internacionalización, la inclusión y el bienestar universitario”.
De la misma manera, consideró a la promoción de la investigación, la extensión, el posgrado y la vinculación tecnológica como “pilares fundamentales, orientando a la Facultad hacia un rol protagónico en el desarrollo científico y tecnológico de la región”.
Fernández, que asumió el 1 de octubre de este año la conducción de la unidad académica, con la Dra. Martha Cañas como vicedecana, por el período 2025-2029, se pronunció de esta manera al anunciar los principales ejes de su programa de trabajo.
Dijo que su nuevo rol significa en lo personal “un profundo honor y una gran responsabilidad; asumir este rol es, también, un acto de gratitud hacia quienes me formaron, me acompañaron y confiaron en mí y en la doctora Martha Cañas para estar al frente de la gestión de nuestra Facultad con vocación de servicio, que trasciende lo individual para pensar en la construcción colectiva”.
En el plano profesional, comentó que “es una oportunidad invaluable para contribuir activamente a la continuidad de desarrollo de la Facultad en línea con el trabajo del ingeniero Carlos Savio”, a quien sucedió en el cargo. Asimismo, postuló “seguir trabajando por la educación pública de calidad, inclusiva, innovadora y con fuerte compromiso territorial”.
Con renovación casi total de los cuadros directivos, Fernández reveló el criterio adoptado para la elección de los integrantes de su gabinete. “Son personas con sentido de pertenencia, dispuestas a construir consensos, dialogar, escuchar y trabajar en equipo”, describió.
Y, convencida de que “el liderazgo no se ejerce de forma individual”, concede prioridad a quienes entienden que “los logros son colectivos y que el respeto mutuo es la base de cualquier proyecto común”.
Acerca de los aspectos generales del funcionamiento institucional, y las respuestas del proceso educativo a los avances acelerados de la ciencia y la tecnología, manifestó que “nuestra Facultad viene avanzando en la actualización de la oferta académica en línea con la realidad de la región”.
“Pero, además, con la adecuación de los planes de estudio a través de los procesos de acreditación de carreras; sabemos que el compromiso con la actualización y la mejora constante debe ser permanente”, añadió. En ese sentido, enfatizó que “en un contexto de cambios vertiginosos, formamos profesionales capaces de adaptarse, de innovar y de liderar procesos tecnológicos con sentido social y ético”.
Consultada sobre otros temas de la agenda educativa nacional como la calidad educativa y la deserción en los distintos niveles, expresó que “la calidad educativa no puede medirse únicamente por resultados académicos, sino también por la capacidad del sistema para formar personas críticas, comprometidas, creativas y preparadas para un mundo cambiante”.
En cuanto a la deserción, señaló que “no es solo un problema individual, sino el síntoma de un sistema que muchas veces no logra incluir, contener ni responder a las realidades de los y las estudiantes; particularmente, nos preocupa la deserción temprana, que suele producirse en los primeros años de cursado”.
“En este sentido -agregó-, nuestra Facultad ha trabajado en estrategias de acompañamiento académico, tutorías, cursos de nivelación y programas de apoyo que buscan garantizar la permanencia y el egreso”.
Un tema sensible al funcionamiento de las universidades es el presupuestario, motivo de reclamos que tienen como destinatario al gobierno nacional. “Creemos que es momento de una discusión profunda y responsable sobre el financiamiento universitario. Si aspiramos a una Argentina con desarrollo científico, tecnológico, productivo y humano, el presupuesto universitario no puede ser una variable de ajuste, sino una prioridad de Estado”, reflexionó.














